Cansada, el cuerpo no me da más: tengo el corazón desgastado, los ojos cansados de llorar y el alma destruida. ¿Cómo podés abusar tanto? Será que todo este tiempo te lo estuve permitiendo, viviendo más por vos que por mí, entregándome en cuerpo y alma. Estallo en llanto al decir esto, pero esta situación se termina, no voy a esperarte toda la vida. Debo confesarte que ya hasta agotaste mi paciencia, que creíamos interminable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario