sábado, 27 de marzo de 2010

Ganas de huir; de no verte ni la sombra,
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla,
que nunca apareciste, que nunca has existido.
Ganas de besarte, de coinsidir contigo.
de acercarme un poco, y amarrarte en un abrazo,
de mirarte a los ojos y decirte bienvenida.
Pero llegamos tarde. te vi y me viste,
nos reconocimos en seguida, pero tarde.
Quizas en otras vidas, quizas en otras muertes.
Que ganas de rozarte, que ganas de tocarte,
de acercarme a ti y golpearte con un beso,
de fugarnos para siempre, sin daños a terceros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario